
Familia
No tienen que ser perfectos.
Solo tienen que ser ustedes.
Porque algún día, esto que hoy parece cotidiano será parte de su historia.
Algún día vas a extrañar exactamente esto.
Las risas, las ocurrencias, la forma en que te buscan, cómo se abrazan y hasta ese poquito de caos que aparece cuando intentamos reunirlos a todos.
Una sesión familiar no se trata de conseguir que todos miren a la cámara y sonrían al mismo tiempo. Se trata de guardar cómo se siente tu familia en esta etapa.
Yo me encargo de guiarlos, pero también dejo espacio para que las cosas simplemente sucedan.
Las fotografías cambian de valor cuando las personas que aparecen en ellas también cambian.



Sí, sé lo que estás pensando…
“Mis hijos no se quedan quietos.”
Perfecto. No necesito que lo hagan. Jugamos, nos movemos y dejamos que ellos también marquen un poquito el ritmo de la sesión.
“Nosotros no sabemos posar.”
No tienen que saber. Yo los voy guiando cuando sea necesario, pero también dejo espacio para que se miren, se abracen y simplemente sean ustedes.
“Mi familia es un poquito caótica.”
Bienvenidos al club. Muchas veces, en medio de ese pequeño caos aparecen las fotografías que terminamos queriendo más.
No estamos buscando una familia perfecta. Estamos fotografiando la tuya.

EN EXTERIOR
Movimiento, naturaleza y espacio para simplemente disfrutar.

