
Newborn
Tan pequeños.
Y por tan poquito tiempo.
Guardemos estos primeros días para siempre.
Los primeros días pasan en un instante.
Tu bebé cambia un poquito cada día. Sus manos, sus gestos, la manera en que se acomoda sobre ti… detalles que hoy parecen imposibles de olvidar y que, con el tiempo, cambian más rápido de lo que imaginamos.
La sesión newborn está pensada para detener un poquito ese tiempo. Sin prisas, respetando el ritmo de tu bebé y creando imágenes sencillas, delicadas y llenas de conexión.
No se trata solamente de recordar cómo se veía. Se trata de recordar lo pequeño que era.



Aquí, el bebé marca el ritmo.
No esperamos que tu bebé se adapte a la sesión. La sesión se adapta a tu bebé.
Hay tiempo para alimentarlo, cambiarlo, cargarlo, calmarlo o simplemente esperar. Cada bebé es diferente y por eso trabajamos sin prisas, respetando lo que necesite en ese momento.
No importa si duerme todo el tiempo o decide estar despierto un ratito. Mi trabajo es ir observando, adaptándome y creando mientras él simplemente hace lo que sabe hacer: ser bebé.
No buscamos una sesión perfecta. Buscamos una experiencia tranquila.
¿Cuándo reservar tu sesión?
El mejor momento para reservar es antes de que llegue.
Las sesiones newborn se coordinan tomando como referencia tu fecha probable de parto. Una vez nazca tu bebé, ajustamos la fecha final de la sesión.
Los primeros días son ideales para fotografiar muchos de esos detalles tan particulares de un recién nacido, pero cada bebé y cada familia son diferentes. Por eso prefiero planificar con tiempo y luego adaptarnos a lo que ocurra cuando llegue.
